¿Qué es el balón intragástrico?


El balón intragástrico está indicado para aquellas personas con obesidad moderada que han intentado, sin éxito, perder peso con las dietas convencionales.

Es un balón suave de silicona que, mediante endoscopia, se introduce vacío en el estómago y se llena entonces con suero fisiológico tintado con azul de metileno. Durante aproximadamente seis meses se mantiene ocupando parcialmente el estómago, lo que provoca una persistente sensación de saciedad que le ayudará a comer menos, modificar sus hábitos alimentarios, cambiar de estilo de vida y perder peso.

Sólo si el paciente consigue adquirir hábitos alimentarios y de ejercicio físico adecuados mantendrá, e incluso mejorará, los resultados del tratamiento.

Tratamiento integral

Aunque el especialista valorará para cada caso individual la idoneidad del tratamiento, se deben cumplir tres requisitos básicos:

  • Tener más 18 años de edad.
  • Tener un índice de masa corporal mínimo de 30.
  • Estar dispuesto a cumplir un programa profesional supervisado médicamente.

  • El tratamiento es integral, dura un año y está dividido en dos fases: seis meses con el balón y seis meses de seguimiento.

    Para iniciar el tratamiento, se introduce a través de la boca, bajo control visual endoscópico, el balón de silicona vacío en el estómago y se llena con una solución salina. Este proceso dura aproximadamente 20 minutos durante los cuales el paciente permanece sedado. 

    Se establecerá entonces un programa de visitas personalizado con los diferentes especialistas (médico nutricionista, médico internista, psicólogo y fisioterapeuta) que le asistirán desde el primer momento para orientarle sobre las posibles molestias iniciales causadas por el balón y le instruirán en la dieta alimentaria y en los hábitos que deberá adquirir.

    Una vez transcurridos los seis meses se extrae el balón introduciendo el endoscopio por la boca hasta el estómago, aspirando el líquido del interior del balón y retirándolo vacío del estómago. Este proceso dura aproximadamente 20 minutos.

     

    La fase de seguimiento es fundamental para el éxito del tratamiento y para aprender a adaptarse a los nuevos hábitos de vida. El médico dietista y otros profesionales desempeñan un papel fundamental a la hora de establecer un programa personalizado de visitas médicas en función de sus necesidades y enseñarle cómo controlar su peso y mejorar su salud a largo plazo.